Ilustración: Fernando Cabrra

Ilustración: Fernando Cabera

Madrid, a 31 de enero de 2022

Estimado señor Bosco:

Sustituyendo Filomena” por “Ómicron”, tentados estuvimos de reciclar este año la [highlight]CARTA A SAN JUAN BOSCO[/highlight]  que, fieles a nuestra cita, nos atrevimos a dedicarle a usted en 2021. La culpa la tiene el bucle en el que parece que llevemos casi dos años atrapados.

[highlight]Otro 31 de enero[/highlight]. Con tantos [highlight]oficios y ocupaciones[/highlight] bajo su patrocinio, suponemos que será usted un santo muy atareado. Por favor, no nos malinterprete, no pretendemos restar méritos a sus gestiones, pero sepa que nosotros tampoco hemos estado de brazos cruzados.

Entre hisopos, mascarillas y [highlight]cataratas de hidroalcohol[/highlight], tuvimos que [highlight]reaprender[/highlight] a manejarnos en los atriles (y sin ellos). Quizá intervino usted, señor Bosco, o simplemente es que algo hicimos bien; el caso es que la mayor parte del tiempo hemos sabido esquivar los rebrotes con inesperada pericia.

Con ese ímpetu que nos ayudó a surfear las olas, una tras otra, [highlight]dimos réplica[/highlight] a quienes pretendían atacar los cimientos de nuestra profesión: con malintencionados titulares, publirreportajes torpemente camuflados o socorridos cuñadismos disfrazados de modernidad. Aunque también hemos soportado [highlight]ocurrencias creativas[/highlight] gestadas en despachos, cuyos réditos artísticos seguimos sin alcanzar a comprender.

En mitad de una pandemia, negociamos y firmamos nuestro [highlight]CONVENIO[/highlight], el tercero. Se tarda un pispás en mencionarlo aquí. Pero detrás de un milagro, qué le vamos a contar a usted, hay mucha ciencia. Con él bajo el brazo, nos sentimos pertrechados para encarar los retos _ y las amenazas_ a los que se enfrenta nuestra profesión. Que no todo es brillibrilli y lentejuelas, señor Bosco, aunque ojeando Twitter y los anuncios de alguna escuela pudiera parecérselo.

Por último, deseosos de contribuir, desde nuestra humilde experiencia, a resolver las hipótesis vertidas en tantos tuits, en tantos ratos de radio, estamos en condiciones de confirmarle a usted que los actores de doblaje aún no hablamos ni entendemos [highlight]turco[/highlight], más allá de algunas palabras sueltas. Montañas de takes mediante. Esto no era lo prometido, señoras y señores tertulianos.

En fin, señor Bosco, verá que hoy muchos se animarán a ponerle velas, aunque el resto del año prefieran rezar a[highlight] San Precario[/highlight]. El cortoplacismo también es una epidemia.

Seni seviyoruz, siempre suyos, 

Actores y actrices de doblaje de Madrid. 

Ilustración: Fernando Cabrera

Ilustración: Fernando Cabrera