«En el vacío del duelo inesperado, en la impotencia de una despedida a la francesa, en la penumbra de una sala con atril que espera al que no llega,Marta,nos has dejado.

Nos has dejado una lección de vida y fortaleza, de sonrisa en la tristeza, de esperanza en el dolor, y nosotros sin tino, sólo alcanzamos a mostrarte, en la ausencia, la torpeza de un sentir que nos has dejado sin sentir.

Nos has dejado en la espera de una segunda parte, en un alto en el camino, en la bifurcación de las vías que marcan el destino.

Sea como sea, Marta, nos has dejado… y con eso sólo, nos dejas.»

Anuska Alborg