domingo , 4 junio 2023
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«La ecuación del doblaje», por Salvador Aldeguer

pachi

O + E + S = T. Esta es la ecuación que les planteo a mis alumnos del Curso de Doblaje e interpretación, una fórmula que nos permite en el atril intentar copiar y ‘pegarnos’ a los tonos y las inflexiones del personaje que estemos doblando. En especial, la ecuación resulta muy útil cuando por diversas circunstancias (una trama complicada, una cota emocional compleja, una particular musicalidad lingüística extranjera) la habilidad en copiar de manera hablada el texto del personaje se nos resiste por los cuatro puntos cardinales de la interpretación. Es entonces cuando la ecuación nos brinda la posibilidad de ‘decir’ el texto aproximándonos a la intención y la intensidad del personaje en cuestión. El desglose es el siguiente: ORIGINAL + EMOCIÓN + SENSACIÓN = TONO. Primero escuchamos el ORIGINAL, es decir, la frase dicha por el personaje en su idioma original; una vez escuchada la frase, ese ORIGINAL nos aporta una EMOCIÓN, o lo que es lo mismo, el texto dicho nos remite a lo que nos hace sentir y a modo en que afecta a nuestra respiración y a nuestro volumen de voz; y, por último, al ORIGINAL escuchado y a la EMOCIÓN recibida, le sumamos la SENSACIÓN que nos produce, la pregunta interior que nos formulamos sobre cómo diría yo O + E + S = T. Esta es la ecuación que les planteo a mis alumnos del Curso de Doblaje e interpretación, una fórmula que nos permite en el atril intentar copiar y ‘pegarnos’ a los tonos y las inflexiones del personaje que estemos doblando. En especial, la ecuación resulta muy útil cuando por diversas circunstancias (una trama complicada, una cota emocional compleja, una particular musicalidad lingüística extranjera) la habilidad en copiar de manera hablada el texto del personaje se nos resiste por los cuatro puntos cardinales de la interpretación. Es entonces cuando la ecuación nos brinda la posibilidad de ‘decir’ el texto aproximándonos a la intención y la intensidad del personaje en cuestión. El desglose es el siguiente: ORIGINAL + EMOCIÓN + SENSACIÓN = TONO. Primero escuchamos el ORIGINAL, es decir, la frase dicha por el personaje en su idioma original; una vez escuchada la frase, ese ORIGINAL nos aporta una EMOCIÓN, o lo que es lo mismo, el texto dicho nos remite a lo que nos hace sentir y a modo en que afecta a nuestra respiración y a nuestro volumen de voz; y, por último, al ORIGINAL escuchado y a la EMOCIÓN recibida, le sumamos la SENSACIÓN que nos produce, la pregunta interior que nos formulamos sobre cómo diría yo este texto, en estas circunstancias y sintiendo lo que siente el personaje. El resultado de la suma de estos tres conceptos nos da el TONO que debemos emplear a la hora de repetir e interpretar el texto con nuestra voz, pero con el lenguaje corporal del personaje. Pero la ecuación O + E + S = T, requiere de una elaborada conjunción de otros tres factores, I + T + T, Ilusión + Talento + Técnica. Sí, no es fácil, o, al menos, no tan fácil como algunos creen que es. Se precisan muchas horas de trabajo, meses, años, y tener clara la certeza de que el truco consiste en mantener una actitud de constante aprendizaje. El día que dejas de encontrar algo nuevo; de arriesgarte; de sorprenderte; ese día, caes en la trampa de la autocomplacencia, y eres arrastrado a un vacío lleno de resentimientos y ávido de fútiles reconocimientos exteriores. Admiro y respeto a las compañeras y compañeros que hacen que parezca fácil lo difícil; que observan, viven y sienten la vida, a sabiendas de que de ella extraen las emociones, sensaciones, y silencios que más tarde gestionarán frente al atril. Porque la verdadera magia se produce cuando en la realidad del atril, vivimos la ficción, amasando nuestras propias vivencias con las del personaje, horneando a fuego lento nuestro objetivo prioritario: la credibilidad. Aquí somos actores de doblaje; en los Siete Reinos, seríamos unos ‘cambiapieles’. Y eso, es inmensamente reconfortante y divertido.     este texto, en estas circunstancias y sintiendo lo que siente el personaje. El resultado de la suma de estos tres conceptos nos da el TONO que debemos emplear a la hora de repetir e interpretar el texto con nuestra voz, pero con el lenguaje corporal del personaje. Pero la ecuación O + E + S = T, requiere de una elaborada conjunción de otros tres factores, I + T + T, Ilusión + Talento + Técnica. Sí, no es fácil, o, al menos, no tan fácil como algunos creen que es. Se precisan muchas horas de trabajo, meses, años, y tener clara la certeza de que el truco consiste en mantener una actitud de constante aprendizaje. El día que dejas de encontrar algo nuevo; de arriesgarte; de sorprenderte; ese día, caes en la trampa de la autocomplacencia, y eres arrastrado a un vacío lleno de resentimientos y ávido de fútiles reconocimientos exteriores. Admiro y respeto a las compañeras y compañeros que hacen que parezca fácil lo difícil; que observan, viven y sienten la vida, a sabiendas de que de ella extraen las emociones, sensaciones, y silencios que más tarde gestionarán frente al atril. Porque la verdadera magia se produce cuando en la realidad del atril, vivimos la ficción, amasando nuestras propias vivencias con las del personaje, horneando a fuego lento nuestro objetivo prioritario: la credibilidad. Aquí somos actores de doblaje; en los Siete Reinos, seríamos unos ‘cambiapieles’. Y eso, es inmensamente reconfortante y divertido.     

Salvador Aldeguer

Publicado en LA VOZ DEL TAJO

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