
27 de enero de 2014
Eduardo Moreno nos abre generosamente las puertas de su casa y de su memoria y nos brinda un hermoso testimonio de amor a la profesión.
Nos guió en este viaje el mejor sherpa imaginable, Abraham Aguilar.


27 de enero de 2014
Eduardo Moreno nos abre generosamente las puertas de su casa y de su memoria y nos brinda un hermoso testimonio de amor a la profesión.
Nos guió en este viaje el mejor sherpa imaginable, Abraham Aguilar.
